JUST EMMET
 
"Si eres capaz de sonreír cuando todo esta errado,
Es porque ya descubriste a quien echarle toda la culpa".



Emmet POV

-¡Maldito perro! – exclamó mi malhumorado primo tirando su ropa fuera de las maletas "Deben ser las hormonas" pensé divertido- ¿Por qué no se muere? – preguntó a la nada, lanzando un par de zapatos dentro de su closet "Si, son las hormonas" volví a pensar– impertinente, imbécil, inoportuno, hijo de la… - y se perdió por la puerta de su armario, soltando una retahíla de insultos hacia el chucho – solo quiere fastidiarme la existencia – lo escuché mascullar desde adentro.

-¿Dónde está? – pregunté lanzando una mini pelota de básquet al techo.

-Con Bella – masculló enfurruñado, mientras yo me tiraba a su cama haciendo una atrapada mortal de la pelota en pleno vuelo.

-Ah – respondí mientras me acomodaba en su cama para continuar con mis lanzamientos.

-¿Es que acaso no te importa? – preguntó el gruñón de Eddie.

-Si y no – sonreí contento al ver que ahora tenía toda su atención, así que me dispuse a molestar al bruto de mi querido primo – si, pues siempre me ha fastidiado ver al chucho con mi Bella, vaya a saber qué cochinadas estén haciendo ahora– dije riendo al ver que había puesto el dedo en la llaga – y no, no me molesta ahora mismo, porque es elemental mi querido Eddie que tú estas haciendo el arduo trabajo de escupir bilis por los dos…

-Vas a romper algo – se limitó a decir después de estar balbuceando cosas ininteligibles mientras se metía a su armario - ¡Maldición! – se volvió a quejar desde adentro.

-No es para tanto Eddie, sólo te quedan dos maletas – dije empezando a reír por lo bajo al escucharlo aventar cosas a las paredes.

-Cállate Em – masculló caminando derrotado hasta sentarse en el pie de la cama donde yo estaba echado.

-¿Estas en tus días Eddie? – pregunté curioso al ver que hundía la cara entre las manos y un bufido de frustración se escapaba de sus labios.

-No me digas Eddie – gruñó Eddie.

-Bueno – volví a tirar la pelota – últimamente Bella y tu actúan demasiado extraño – Eddie comenzó a perder los colores del rostro, y yo me anoté un punto mentalmente. "Se hacen los tontos" dijo una mini versión de mi diosa vestida de Mamá Noela. "Sexy" pensé emocionado. "¡Vamos Emmet Cullen reacciona!, averigua qué se traen esos dos" dijo una mini versión de Alice vestida de duende navideño, tan mandona como la versión original. "Y debo suponer que ustedes son…" pensé emocionándome cada vez más. "Tus conciencias" dijo mi mini diosa sexy algo aburrida, junto al pequeño demonio hiperactivo versión moderna de Tinkerbell pero sin las alas. "Cool" pensé.

-Bella… este… no… yo… bueno – y siguió tartamudeando. "Es un estúpido" dijo mi mini Rose, mientras yo le daba la razón mentalmente. "Eso le pasa por juntarse contigo" dijo mi mini Alice.

-Si, ustedes se traen algo – "Ya lo tienes acorralado Emmie" dijo mi mini Alice haciéndome porras con un par de pompones. "Ahora amenázalo" dijo mi mini diosa. – decide Eddie, te saco la información por las buenas o por las malas – dije flexionando mis bíceps.

-Ya deja de tirar esa cosa – masculló tratando de cambiar de tema.

-No has respondido Eddie – dije sentándome de golpe para empezar a botar la pelota contra la pared más cercana.

-Solo tres preguntas Emmie – susurró mirando a ambos lados por si había moros en la costa. "Paranoico" dijo mi mini diosa – piénsalo bien – agregó sonriendo perversamente. "Eso es trampa" pensé mirándolo ceñudo mientras mi mini Alice asentía.

-¿Cómo…? No, no… espera…. – dije rascándome la cabeza. "Mas te vale que no lo arruines Emmet" dijo mi mini diosa molesta. "Le tienes esperanzas" escuché que le comentó el pequeño demonio - ¿hace cuánto descubriste que… bueno… tu sabes… este… que la amas? Por que la amas, ¿verdad? – lo miré amenazante. "Si dice que no lo desmiembro poco a poco" pensé furioso, recordando lo que Bella me conto que pasó entre ellos.

-Esas son dos preguntas – sonrió de lado cuando yo comencé a bufar. "Imbécil" dijo mi mini diosa golpeando un muñeco muy parecido a mi mientras mi mini Alice bailaba a su alrededor.

-La amo como no tienes idea – dijo con una boba sonrisa en el rostro, mientras mis minis conciencias suspiraban por lo dicho. "¿Por qué mis conciencias tenían que ser mujeres?" pensé rodando los ojos.  "¿No pudo ser pepe grillo, Sr. Pepón o no sé, Goku, Gasper? Ay tantos para elegir" pensé ilusionado. "Cállate Em y escucha" dijo mi mini diosa sosteniendo un bate- ¿Desde hace cuánto la amo? – murmuró para si mismo – creo que lo he hecho desde siempre – otro suspiro por parte de mis conciencias. "Pero si es lo más gay que he escuchado en mi vida" pensé malhumorado, mientras mis minis conciencias jugaban tiro al blanco con una foto mía - ¿cómo ocurrió? No lo sé Em, no lo sé, supongo que con ese primer beso se me cayó la venda de los ojos – dijo para sí mismo. "Lo mismo dijo Bella" pensé recordando la conversación que habíamos tenido – ella llegó a mi vida como por accidente poniéndolo todo patas arriba, y fue por accidente que todo empezó entre nosotros… - concluyó – ya sabes, lo de la gorila esa con la que me dejaste en el bar – dijo mirándome ceñudo mientras yo reía recordándola.

-Wow, eso sonó muy… gay – dije ganándome un golpe de su parte.

-Te queda una pregunta Em – dijo Eddie aclarándose la garganta en un esfuerzo por sonar más masculino. "Imposible" dijo mi mini diosa. "Ustedes en sus otras vidas fueron mujeres" aseguró el pequeño demonio parlante.

-¿Qué vas a hacer ahora?... tú sabes que también la quiero – dije riendo al ver lo ceñudo que se ponía – no tanto como tú claro, pero aún así sigue siendo mi Bella – dije aclarando las cosas para mi mini diosa y para él – la quiero demasiado como para dejar que la lastimen, ni siquiera tú – le advertí. "Bien dicho Emmie" dijo el pequeño demonio conmovido.

-No lo haré Emmet, lastimarla sería igual que lastimarme a mi mismo – dijo levantándose para dirigirse a su cómoda y volver a los segundos sosteniendo algo entre sus manos- preferiría mil veces clavarme un puñal en el pecho y acabar con mi vida, que ser el causante de su dolor – dijo mirando con adoración una cajita de terciopelo azul para luego extendérmela.

-¡Wow! – exclamé sorprendido viendo su contenido.

-Lo sé – sonrió admirando la joya.

-Somos primos Eddie – dije serio- además yo soy bien hombre – le aseguré. "Eres un caso perdido" dijo la mini duende de Alice, riendo desesperada para no llorar. "¿Qué? ¿Y ahora qué hice?" pensé inquieto. "¡La joya es para Bella imbécil!" gritó mi otra conciencia, versión súper sexy de Mamá Noela, mientras el pequeño duende reía resignada a su lado.

-Es para Bella tonto – dijo quitándome la caja de las manos – tiene un significado muy importante para mi – dijo acariciando las gemas. "No entiendo" pensé. "Eso no es raro ya que nunca entiendes nada" dijo mi mini Alice – Carlisle le dio uno parecido a Esme como una promesa de amor eterno, jurándole que algún día unirían sus vidas frente a un altar para siempre – dijo mi primo, y mis conciencias volvieron a suspirar – yo deseo hacer lo mismo con Bella – suspiró – para siempre – lo escuché murmurar. "Ojala tu fueras así de romántico… tarado" dijo mi mini diosa molesta. "Y ahora qué hice" pensé. "Mejor pregúntate qué no estás haciendo" dijo la miniatura de duende verde.

-Uhmm – me quedé pensando. "¿En serio? ¿Pensando?" dijo mi mini Alice escéptica – dejaré que te cases con Bella, con una sola condición - "¿Alguien a pedido tu consentimiento?" masculló mamá Noela.

-¿Me dejarás…? – repitió Eddie incrédulo - ¿cuál es tu condición Emmie? – preguntó Eddie algo preocupado.

-Yo los quiero casar – "¡Oh Dios Mío!" exclamó mi mini Alice divertida.

-¿Ah?... es una broma verdad – dijo Eddie con los ojos como platos.

-No, nunca he hablado más en serio en mi vida – dije frunciendo el ceño tratando de verme creíble. "Si él acepta tu propuesta, voy a empezar a creer que lo de ustedes es de familia" dijo mi mini Rose asustada. "No pueden tenerlo todo Rose, ya sabes… Belleza por Cordura" dijo el pequeño duende verde saltando feliz.

-Tu no eres cura Em – dijo cuando le quité la cajita de las manos y me arrodillé frente a él para hacer el pedido más dramático mientras el rodaba los ojos.

-Edward Anthony Cullen Masen… ¿Quieres que sea yo la persona que una sus vidas para siempre? – dije mirándolo a los ojos mientras abría la cajita frente a él. "Qué gay que eres Emmet Cullen" bufó mi mini diosa. Pero al ver que no contestaba agregué – es eso o haré hasta lo imposible para que no llegues nunca a la boda… -dije sonriente pero convencido.

-Si lo pones así… - sonreí contento anticipando su respuesta…

-¿Eso es un sí? -pregunté emocionado.

-No tengo otra opción, ¿verdad? – preguntó resignado mientras yo negaba aún arrodillado desde el suelo.

-Edwa… - todo pasó tan rápido. Alice y Rose habían entrado a la habitación de Eddie y ahora nos miraban sorprendidas. Alice abría la boca sin saber qué decir mientras miraba del uno al otro, y mi Rose no quitaba los ojos de la cajita que sostenía.

-¿¡QUE DIABLOS ESTAS HACIENDO EMMET CULLEN! – gritó mi diosa haciéndome levantar como resorte para tirarle la cajita a Eddie del susto. "Estas en problemas" dijo mi mini Alice haciendo porras. "Ojala te deje estéril" dijo mi mini diosa.

-Edward – dijo el pequeño demonio interrogante - ¿es tuya? – preguntó señalando el objeto que estábamos tratando de ocultar, mientras Ed negaba asustado.

-Ok – dijo el pequeño demonio para cuando comenzó a tomar aire… "Va a gritar, imbécil" dijo mi mini diosa. "Rose, esa chica si es inteligente" dijo mi mini Alice pensando en su yo de carne y hueso - ¡BEEE…. – pero Ed en un rápido movimiento corrió hacia ella tapándole la boca y obligándola a entrar al cuarto a pesar de sus reclamos.

-Esta bien enana, les voy a contar todo pero prométanme no hacer escándalo, especialmente tu Alice, por favor – dijo esperando que la enana cooperara para soltarla – Rose, ¿puedes…? – dijo pidiéndole que tomara asiento en la cama.

Esperamos a que mi diosa y Alice se acomodaran en la cama, como estaba algo aburrido de volver a escuchar el mismo cuento, empecè a botar la pelota contra el techo esperando a que Eddie empezara a hablar…

-¡Emmet, deja esa cosa! – gritaron mi diosa y Eddie a la vez. La primera algo malhumorada y el segundo nervioso.

-Muy bien – dijo Eddie aclarándose la garganta para cuando dejé de tirar la pelota al techo y empecé a botarla contra el suelo.

-Quiero verla – dijo una impaciente Alice, al ver cómo Eddie demoraba en sacar la cajita - ¡dámela aquí! – terminó arrebatándosela de las manos… "Es una chica práctica" dijo mi mini Alice, mientras mi mini Rose asentía a su lado.

-Yo pensé que… - murmuró Rose admirando la joya al lado de Alice.

-Lo sé – la cortó Edward – la quiero a mi lado para siempre chicas – les dijo recibiendo la cajita de manos de Alice – y sé que el modo en el que empezamos nuestra relación no ha sido el correcto, pero aún estamos a tiempo de hacer las cosas bien…

-Ya ves, ¡aprende! – exclamó mi diosa dándome un golpe en la cabeza para que reaccionara.

-¿Y para cuándo sería la boda? – preguntó el pequeño demonio levantándose de la cama – por como van las cosas será pronto. ¡Rose! Tenemos que empezar a planear todo… las flores, los vestidos, ¡Dios!, los invitados…

-¡Calma Alice! – comenzó a gritar Edward para que las chicas pudieran escucharlo sobre el barullo que estaban armando.

-¡Yo voy a ser el cura! – grité yo llamando la atención de las chicas.

-Entonces necesito hacer las medidas para tu traje – dijo Alice acercándose a Emmet- porque ni pienses Edward Cullen que alguien que no sea Alice Brandon los va a vestir… - dijo el pequeño demonio amenazándolo.

-¡Basta! – volvió a gritar Edward esta vez llamando la atención de todos – aún falta mucho como para estar pensando en bodas, trajes, flores o lo que sea… - dijo mi primo histérico. "Mini Alie tiene razón; Eddie fue mujer en su otra vida ya que a veces es tan hormonal como Bella y mi Rose" pensé viéndolo desesperarse.

-Pero Edward… - quiso refutar Alice.

-Todo a su tiempo Alice – dijo Ed sobándose el puente de la nariz – no quiero que terminen asustando a mi Bella, cuando yo no he mencionado nada sobre una boda...

-Aún… - terminó su frase Alice – pero lo harás… - dijo sonriente mientras Edward bufaba – pero bien, ahora par de holgazanes, muevan sus traseros… los quiero en la sala ahora mismo – ordenó siguiendo a Rose a la puerta.

-¿Qué? – preguntamos confundidos.

-¡Debemos decorar la casa! – dijo dando brinquitos de la emoción. "Alice es muy rara, quiere decorar la casa cuando ésta ya esta decorada" pensé.

-La casa ya esta decorada Alice – dijo Edward saliendo tras ella.

-¿Seguro? – preguntó el pequeño demonio para cuando llegamos a la sala y esta estaba… desierta.

-¿Pero y el árbol, los duendes… las luces…? - comenzó a balbucear Eddie – ¡yo los vi! ¡estaban ahí! – decía mi querido Eddie pasándose las manos por el cabello – ¿tú también los viste verdad Emmet? – me preguntó confundido.

-Si… - respondí divertido – creo… - agregué para fastidiarlo.

-Los mandé botar – le aclaró Alice para calmarlo – no me gustaban – dijo tendiéndonos unas cajas con adornos para la sala – cuando terminen de colocar estos, vayan a recoger el pino, el Sr. Malcon los estará esperando… - dijo extendiéndonos un papelito con la dirección del local.

-Alice… - masculló Edward entrecerrando los ojos.

-Apúrense que no tenemos todo el día – dijo el pequeño demonio saliendo junto a mi diosa hacia las escaleras que daban al último piso – por cierto Em…

-¿Si? – dije distraído lanzando mi pelotita mientras miraba las luces que yacían regadas por el suelo y sobre las mesas plegables.

-Ten cuidado con esa… - "Estúpido" dijio mi mini diosa, cuando sin querer lancé con demasiada fuerza mi inofensiva pelotita, y esta salió disparada al techo donde chocó contra el candelabro haciéndolo balancearse peligrosamente, "Que no se rompa por favor" recé mentalmente, pero la pelotita volvió a caer dando contra una de las cajas que reposaba en el suelo y terminó dando contra la ventana más cercana haciéndola añicos – cosa… - terminó de decir pequeña adivina, mientras yo reía preocupado.



Una hora después…

-Más a la izquierda – decía el duende – uhmmm… no, creo que mejor se ve en esa esquina – dijo señalando el lugar en el que había estado puesto anteriormente. Me eché a reí al escuchar a Eddie renegar cansado.

-Yo quería esas orejitas – le murmuré a Eddie arrastrando el pino hacia donde nos había indicado Alice.

-Eres un ridículo – dijo rodando los ojos al recordar las orejitas de reno que vimos en uno de los escaparates de las tiendas. "Me lo compraré, y el traje de Rodolfo también" pensé animado.

-¡Dejen de hablar y pónganse a trabajar con las luces! – ordenó Alice cuando quedó conforme con el árbol.

-Andrew… eso no va ahí, va alrededor de tu cintura no en el cuello – escuché que reprendía a mi papa. "No es justo, ellos se llevan la parte más emocionante" pensé recordando lo que tenían que hacer.

Creo que ni Superman se perdería volando en medio de una tormenta de nieve guiándose al ver todas las luces que Alice nos estaba obligando a colocar.

Charlie, Carlisle y mi viejo tenían la difícil misión de colocar las luces sobre el tejado, y subir a éste el gran trineo de Santa junto a sus maravillosos renos. Pero a nosotros nos había tocado la parte más aburrida, llenar el árbol de luces. "Gran cosa" pensé molesto.

-Vamos Reneé, será mejor que tú los dirijas en el tejado mientras yo mando a alguien por Bella y el chucho.

-¿Bella esta con el chucho? – gruñó Charlie

-Se llama Jacob, amor – dijo Reneé rodando los ojos.

-¡Bella y ése están solos en su habitación! – exclamó Charlie indignado.

-Yo voy por Bella – dijo el celoso de Eddie.

-Tú te quedas aquí Edward Anthony Cullen – ordenó Esme

-Seguro que están practicando para hacerte abuelo – le dije a Charlie.

-¡QUÉ! – gritaron Eddie y Charlie a la vez. "Creo que a veces mi lengua es más rápida que mis pensamientos" pensé riendo. "¿A veces?" repitió escéptica mi mini diosa. "Si, y tengo mis teorías. La primera es que… " iba a nombrarlas pero el pequeño demonio me sacó de mis pensamientos.

-¡ALTO AHÍ USTEDES DOS! – gritó Alice – Jasper irá por ellos – dijo mientras el aludido la miraba sorprendido sin poder refutar porque su novia siguió hablando- ustedes al techo – dijo señalando a los viejos de la familia – y tú Eddie a la esquina… - dijo señalando al árbol.

-Pero…

-A la esquina he dicho – zanjó el tema antes de empujar a Jasper para que fuera por Bella.

El rubio dominado se fue a regañadientes a hacer el trabajo sucio, mientras los hombres de la casa nos quedaríamos decorando…

-Me gusta más el dorado – dije extendiéndole a Eddie un par de bolas – caen con el color de mis ojos… ¿ves? Son caramelo – dije batiendo las pestañas.

-Tus ojos son azules Em – rodó los ojos Eddie – y mejor le va el color azul…

-Sólo lo dices porque es tu color favorito – dije tendiéndole un par de renos en tamaño miniatura para que los colgara en el árbol.

-Esta bien Emmie, será dorado…

-Par de mariposones – me pareció que murmuró mi diosa cambiando los adornos de las repisas.

-El chucho la debe tener ocupada – dije haciéndolo rabiar.

-Vamos niñas, menos plática y más trabajo – dijo el pequeño demonio soltando un par de cajas frente a nosotros.

-¿Qué es eso jefa? – "¿Regalos?" pensé ilusionado.

-Luces… malogradas – dijo abriendo las cajas – y ustedes las van a arreglar.

-¿No sería más fácil comprar otras? – pregunté torciendo la boca en una sonrisa. "Si a Eddie le funciona a mí también, además, yo soy más adorable y guapo" pensé. "Eso sólo te lo cree tu mamá" dijo mi mini Alice.

-No Emmet – respondió mi novia – tu estúpida pelota las arruinó así que ustédes las van a arreglar.

-Oh… - comencé a reír recordando las cosas que golpeó mi pelotita antes de perderse en el exterior asiendo trisas esa gran ventana.

-Genial – bufó Eddie mirándome con los ojos entrecerrados.

Empezamos a sacar las tiras de luces para probarlas cada una, pero eran demasiadas… "Ni te quejes Emmie, porque creo que el oji-verde esta planeando cómo acabar con tu vida" dijo mi mini Alice rociando polvos de estrellas alrededor de mi sexy mamá Noela quien agregó, "para el favor que le haría al mundo"…

-Ya vienen – dijo el rubio dominado dándole los reportes de lo visto al pequeño demonio para cuando ya habíamos avanzado con una caja.

-Muy bien amorcito – dijo Alice contenta – ahora lleva esa caja de ahí a Reneé, yo ahorita te sigo…

-¿Les falta mucho? – se acercó preguntando cuando terminó de despachar a Jasper.

-Estas de aquí no funcionan – dijo Eddie frustrado señalando una gran cantidad de cuerdas de luz, pero Alice no le prestó atención porque en esos momentos entro Bella seguida del chucho…

-¡Bella! – chilló el pequeño demonio como si la estuviese viendo por primera vez – quédate con Em y Ed ayudándolos con las luces mientras yo voy a ver cómo le va a Andrew en el tejado – dijo el demonio de corrido sin respirar – Jacob…¿vienes? – le preguntó sin mucho ánimo.

-No gracias, creo que soy más útil aquí – dijo el perro, corrección, la mascota de Bella.

-Ok –dijo el duende.

-¡Hey! ¿Por qué a él sólo le dices "Ok" y no lo le haces problema como a nosotros? – mascullé. "Nada es justo en esta vida Emmie" dijo mi mini Alice. "Si no míranos: yo soy muy chata y Rose es muy rubia" dijo ganándose un golpe de parte de mi mini diosa.

-¿Qué pasa? – preguntó Bella acercándose con Jacob, para cuando Alice se fue con Rose a ver cómo iban en el tejado.

-No prenden – dije cruzándome de brazos queriendo ir tras ellas.

-Déjame verlas – dijo Jacob tomando el extremo de la cuerda que había soltado.

-Yo puedo hacerlo chucho – dijo mi primito Eddie molesto.

-Si claro, y por eso mismo toda la estancia brilla por tu proeza – dijo tirando de la cuerda para revisarla – sostén esto – dijo tendiéndome el enchufe.

-Uy Eddie – dije riéndome de él.

-Hemos estado trabajando muy bien sin tu ayuda chucho – gruñó Eddie.

-Ya no peleen – dijo Bella sentándose en el suelo.

-Déjalos Bella, ya estaba comenzando a extrañar verlos pelear – dije sentándome a su lado – toma – le extendí una tira de luces para que me ayude a cambiarle los foquitos rotos por los de repuesto.

-Emmet, ¿puedes alcanzarme ese foco de color verde? – dijo señalando los repuestos que estaban a mi lado.

-¿Este? – dije señalando uno rojo a propósito.

-Dije verde… - rió Jacob.

-Toma – dije tirándole el que me pidió.

-Tienes que ponerle un repuesto amarillo… - dijo el metiche de Eddie.

-Estoy siguiendo la secuencia Cullen, sé qué color sigue… - respondió el chucho.

-Entonces eres daltónico – masculló Ed.

-Ocúpate de tus asuntos – dijo el perro malhumorado.

-Estas ya están – dijo Bella acabando de arreglar cinco tiras - ¿ellos todavía no acaban? – me preguntó en un susurro al ver cómo cada uno tiraba de su parte de la cuerda estando de un extremo al otro separados por un par de metros, y tensando la cuerda por la fuerza que ejercían.

-No creo que acaben Belli-Bells – dije riendo por la escena.

-No puedo creer que tenga que compartir cuarto contigo – masculló Eddie cambiando un par de focos más.

-Si quieres puedes dormir en la sala – respondió Jacob- o si prefieres puedo hablar con mi suegra para que te hagan un espacio en el garaje – dijo el chucho haciéndome reír.

-Lo siento – murmuré al ver que Eddie empezó a verme mal.

-Reneé no es tu suegra – gruño Ed.

-Pronto lo será – dijo el chucho.

-Sobre mi cadáver perro – agregó Ed.

-Entonces abra que ir haciéndote el ataúd – contestó el chucho.

-Que sea azul, es su color favorito… - agregué sin pensar, pero es que quería participar en su conversación.

-Cállate Em – dijeron Bella y Eddie a la vez.

-Ya quisieras tenerme fuera de tu camino chucho – dijo Eddie sosteniendo con mas fuerza su lado de la cuerda.

-Tú no eres amenaza para mí chupasangre.

-Ya terminé con estas – dijo Bella cansada mirando del uno al otro ya que nosotros estábamos sentados al medio de ambos – pruébalos mientras yo voy a preparar algo para comer…

-¡Comida! – exclamé emocionado tomando los enchufes que Bella me estaba dando poniéndolos junto a los que esperaban para ser probados- quiero chocolate – dije y ella asintió levantándose para ir a la cocina.

-Terminé – dijeron ambos a la vez.

-Enciéndelo Emmet – dijo el chucho. "¿Y ahora cuál era su enchufe?" pensé mirando la cantidad de éstos que reposaban en el suelo.

-No Em, aún no. – dijo Eddie queriendo revisar lo hecho por el chucho.

-Ni se te ocurra Cullen – dijo el perro – Emmet, hazlo.

-No lo hagas Emmet – masculló Ed.

-¿No confías en tu trabajo Cullen?

-No confío en el tuyo que es diferente…

"¿Será éste?" pensé levantando un enchufe cuadrado. "No, creo que era más oscuro" volví a meditar examinando otro.

-Chicos – los llamé a ver si me podían ayudar pero desistí al ver que seguían peleando. "Este es muy grueso" pensé.

-Son excusas Cullen…

-Muérete Jacob – "Creo que esta entre uno de estos tres" pensé comenzando a buscar el final de sus cuerdas. "No, no eran" pensé cansado.

-Necesito ayuda – pedí pero ellos no me prestaron atención – ayuda, aquí… - volví a repetir, pero nada.

-Ya que tanto confías en tus habilidades, ¿por qué no hacemos una apuesta Cullen?

-Explícate Perro – "Estas de aquí no son" pensé separando una buena cantidad de cuerdas. "¿Ahora qué hago?" pensé viendo que aún me quedaba por descartar la mitad… "la prueba de Ensayo/Error nunca falla".

-Si tu lado de la cuerda no enciende dormirás en el sofá, y si el mío no enciende…

-¿Te regresarás a NY? – preguntó Ed esperanzado.

-No Cullen, si mi lado de la cuerda no enciende, yo dormiré en el sofá y tú tendrás la habitación para ti solo.

"Ya, éstas de aquí tampoco son" pensé enchufándolos y viendo cómo sus cuerdas se encendían regadas por el suelo. "Entonces me quedan estas dos" pensé contento… "No creo que sea una buena idea Em" dijo mi mini Alice…

-Trato hecho – "¿Qué trato?" pensé saliendo de mis pensamientos.

-Es éste… creo – murmuré contento.

-Emmet – dijeron los dos – hazlo – ordenaron sosteniendo cada uno su lado de la cuerda.

-Ok – dije. "¡Que encienda! ¡Que encienda! ¡Que encienda!" rogué mentalmente para cuando la cuerda que ambos sostenían comenzó a brillar – ¡Oh, oh! – exclamé cuando esta comenzó a parpadear y el transformador a mi lado, en el que tenía enchufados varias tiras, terminó haciendo corto circuito.

Los focos de las cuerdas se terminaron quemaron en cadena, haciendo explotar uno que otro en su recorrido, y claro, la cuerda que sostenían Ed y Jake no fue la excepción.

-¡Mie…! – chilló Jacob recibiendo una fuerte descarga antes de caer al suelo.

-¡Em…! – gritó Eddie ante de desplomarse a su lado, al haber estado agarrado unos focos que terminaron explotando. "Creo que ésa era…" pensé sin saber qué hacer.

-¡Desconéctala! – escuché que gritó Bella, pero era por las puras, la luz se había ido en toda la casa.

-¿Están vivos? – preguntó mi diosa acercándose en la oscuridad.

Poco a poco pude distinguir las figuras de Bella, Alice, Rose y Jasper rodeando los cuerpos, éste último sosteniendo una linterna para alumbrar a los chicos.

-Per-dis-te-Cu-llen – exhaló en un susurro el perro.

-Fue-em-pa-te-tram-po-so- masculló Eddie con esfuerzo.

-Jacob, te esta saliendo humo de la cabeza – dijo Alice revisándolo.

-Mataron sus últimas neuronas – dijo mi Rose.

-¿Qué fue lo que pasó? – preguntó Jasper.

-Creo que esto se sobrecalentó – dijo Bella señalando el transformador quemado.

-¿Un corto circuito? – preguntó Jaz revisando los cables.

-Con un apagón general – masculló Rose - ¡Emmet! - exclamó..

-Jeje… este… ¿lo siento? – pregunté viendo los cuerpos de Ed y Jake.

-Te-voy-a-ma-tar- masculló Jake desde el suelo.

-Mas-te-va-le-que-co-rras-Em –dijo Eddie intentando levantarse.

"Disfruta del día hasta que un imbécil te lo arruine" dijo mi mini diosa, mientras mi mini Alice asentía a su lado.


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