Esa era su última noche de vacaciones, al día siguiente tenía que regresar a Hogwarts, Hermione se encontraba en una discoteca muggle con sus amigos disfrutando y bailando entre ellas, aunque eran varias la castaña sobresalía por su belleza salvaje y natural que atraía a los muchachos de los otras mesas en especial a los dos chicos que se hallaban detrás de ellas…

-La invitare a bailar- dijo uno de ellos.


-¡¡Estás loco!! … por esa sangre sucia arruinaras la misión!! – dijo el otro.

-¿Arruinar la misión ?? … o es que el príncipe de slytherin tiene miedo -respondió.

-Nunca, yo nunca tengo miedo- dijo el muchacho tomando un poco de su trago

-Entonces porque no me dejas ir, sabes que no nos reconocerán - dijo el simpático joven - con la dosis que tomamos de multijugos, tenemos esta apariencia para rato - concluyo Blaise con el aspecto de un latino sabroso.

-Eh dicho que no! – grito Draco Malfoy con una apariencia distinta, llamando a atención de los demás que voltearon las caras para mirar a la persona que tenía tan mal humor, Draco giro la mirada a todos lados como un niño perdido cuando cruzo la mirada con Hermione que había volteado el rostro.

-Hola preciosa – dijo Blaise aprovechando la atención de la castaña que miro hacia ambos lados.

-Si, a ti te hablo – dijo Blaise – ¿Quieres bailar?

- Claro, porque no – respondió la castaña mientras se levantaba de sus asiento y era conducida por Blaise a las pista de baile.

- Y ¿cómo te llamas linda? – dijo Blaise

- -Me llamo Hermione y ¿tu? – dijo la castaña.

- Yo… uhm adivina – le dijo el chico.

-Tienes cara de… a ver ¿cuál podría ser? … Ya sé, ¿David? - dijo la castaña moviéndose al ritmo de la música.

- Genial acertaste, me llamo David – dijo Blaise – pareces un a brujita!!

-Y no sabes cuánto – dijo la castaña camino a su mesa.

- ¿Cómo dices? – pregunto Blaise haciéndose el desentendido.

- Nada – dijo un poco nerviosa Hermione.

-Espera quiero presentarte a mi amigo – dijo Blaise jalando de la mano a la castaña hacia otra mesa.

-Hermione te presento a Erick – dijo Blaise acercándolos.

-Hola ¿qué tal? – dijo Hermione jovialmente.

- Hola – dijo Draco secamente.

-Hermione!- grito una de las chicas de su mesa – diles que nos acompañen… que vengan

- Bueno pues ya la oíste – dijo Hermione mirando a Blaise – ¿Vienen?

- Con mucho gusto – dijo Blaise ignorando los reproches de Draco al momento de jalarlo. Pasaron las horas, las copas y el ambiente se hacía más íntimo solo Draco permanecía serio.

- Erick, que te pasa no has bailado ni una sola vez – dijo Hermione mirando a Draco – anda vamos

- No gracias – dijo él.

-No creo que sea buena idea – dijo Blaise al ver la cara de Draco.

-No hay peros – Dijo Hermione- anda diviértete.

-Eh dicho que no, y cuando un Malf…- dijo Draco pero antes de terminar la frase Blaise lo interrumpió.

-Pierdes tu tiempo Hermione, no sabe bailar – dijo Blaise.

-¿Es cierto eso? – Dijo una de las muchachas – jajaja provocando risas entre las chicas y Blaise. Al ver que había sido humillado en público Draco reacciono y de un jalón saco a la castaña a bailar.

- No tienes que hacerlo si no quieres- dijo Hermione.

- Cállate y sígueme – dijo Draco colocando las manos de la castaña en su cuello y él agarrándola de la cintura moviéndose lentamente al ritmo de la hermosa balada que se escuchaba en todo la pista.

-Davis mintió -. Dijo Hermione- levantando la mirada y penetrando eso hermosos ojos.

-¿Porque lo dices? – dijo Draco ya más relajado.

- Pues… porque si sabes bailar y no eres un ogro renegón – dijo Hermione con una sonrisa celestial al ver la expresión de Erick o Draco ( bah es lo mismo!!)

-No seré un profesional, pero me defiendo y respecto al ogro… bueno un poquito – dijo Draco con un ánimo de las mil maravillas, le gustaba como la castaña lo trataba y gustaba de su compañía… No!!!! Esto no puede ser, yo la aborrezco pensó el rubio pero pronto algo interrumpió su reflexión. 

-Mierda!! - dijo la castaña.

-¿Qué pasa, te pise? – pregunto Draco mirándola a la cara.

- No Erick, no es eso – respondió Hermione.

-¿Entonces? – volvió a pregunta Draco.

- Es que acabo de ver a mi ex novio – dijo la castaña.

- ¿Y eso que tiene de malo? – pregunto.

-Es que no quiero hablar con él – dijo Hermione muy nerviosa - es muy obsesivo, no entiende que lo nuestro termino por culpa de sus celos enfermizos.

-Al parecer vuelves locos a los hombres- dijo Draco satíricamente.

-No estoy bromeando – dijo la castaña dejando de bailar- ¡Por Merlín! Viene hacia acá… ¿Qué hago?... ¿Qué hago? 

-¿Cómo? – dijo Draco.

-Erick perdóname por lo que voy a hacer – dijo Hermione y sin dejar tiempo a reclamos lo jalo por el cuello y atrajo hacia su boca y lo beso de forma abrupta y desesperada para luego volverse dulce y sublime al principio Draco no sabía cómo reaccionar, pero luego se dejó llevar y atrajo el cuerpo de la leona junto al suyo rodeándola con sus brazos profundizando el beso al igual que él Hermione miraba con nerviosismo como se alejaba su ex al verla besándose con otro; pero después de que se fue no fue capaz de romper ese nexo y cerró los ojos dispuesta a disfrutar sin darse cuenta que al hombre que besaba había cambiado  de aspecto al de un rubio sexy, que la besaba con una ternura desconocida en él, pero como todo tiene su final.

-Granger esto no está bien!! – dijo Draco separándose de la castaña.

- ¿Granger? – Dijo Hermione mientras abría los ojos - ¿cómo sabes mi apellido? … ¿Malfoy? ¿Dónde está Erick? ¿Qué ocurrió?

-Lo estás viendo – dijo Draco mientras metía las manos en los bolsillos de su pantalón.

-No, no puede ser… ¿David?!! – grito, peo al mirar a la mesa no lo hallo - ¿qué les has hecho? 

- Yo nada, ya te dije que yo soy Erick… bueno era, y David es Blaise… mira allí esta – dijo señalando hacia otra mesa.

-Eres una rata!! … no algo peor – dijo la castaña – maldito hurón!!!

-Ya cállate come libros, tu voz me hace doler la cabeza!! – dijo Draco

-Ya estarás feliz, me acabas de humillar; ahora lárgate – dijo la castaña

-oye impura, yo no tengo la culpa de que te me lanzaras a besar

-Ay eres imposible… mejor me largo yo – dijo Hermione.

-Es la mejor decisión que has tomado – dijo Draco – así se limpia el aire.

-Oye yo no oí que te quejaras cuando te bese – dijo Hermione mirándolo a los ojos – además ¿qué hacen ustedes aquí?

-Lo siento, yo no hablo con impuras – respondió Draco dándole la espalda.

-Pero si las besas ¿No? – Dijo Hermione – no importa yo sola lo averiguare.

- Has lo que quieras – dijo Draco.

-Ah y otra cosa más, esto nuca pasó, ni pasara me oíste Malfoy? – dijo la castaña alejándose del lugar con sus amigas que no se enteraron de nada suponiéndose que los chicos con los que habían estado solo se fueron sin avisarles.

-No se suponía que era yo el que iba a arruinar la misión? – dijo Blaise acercándose a su compañero de cas – se suponía que solo iban a bailar no a besarse.

-Ya cállate Blaise, que no estoy de humor!!

-Por qué? …porque ella prefiere besar a Erick que a Draco? – dijo el morocho

- Nunca… escúchame bien, nuca volveré a besar sus labios – dijo Draco saliendo del lugar seguido por su morocho amigo.

Al día siguiente Hermione vagaba por el tren buscando a sus amigos, se había levantado tarde y llego justo a tiempo para salir – todo por dormir tarde, pero la culpa la tiene el hurón por hacerme perder el tiempo!! – dijo cuando de pronto de un vagón la jalaron hacia dentro y la aprisionaron contra la puerta, el cuarto se encontraba a oscuras.

- ¿Así que la culpa la tengo yo? – dijo la voz.

-Malfoy? – pregunto la castaña.

- No, soy Erick –dijo Draco soltando a Hermione que de inmediato poso sus manos sobre su rostro.

-No tu eres Draco – dijo Hermione encendiendo la luz – lo vez te lo dije

- Ahora soy Draco… pensé que era el hurón – dijo el rubio sonriendo al ver la expresión de la castaña.

-Fue un lapsus brutus – dijo la leona

-Tranquila Hermione… anoche estuve pensando lo que paso

-Sí y yo dije que nuca más volvería a suceder – dijo la castaña.

-Y yo dije que nunca te volvería a besar – dijo Draco

-Bueno en algo estamos de acuerdo – dijo Hermione.

-Espera como sabias que era yo u no Erick? – pregunto el rubio.

-Fácil – dijo Hermione – tus pómulos son redondeados y tu nariz recta y fina y tus labios… son suaves y sublimes.

-Estas segura? – preguntó Draco.

-Claro cómo me voy a olvidar si ayer… no nada – dijo Hermione.

-No lo creo porque ayer probé los tuyos y no recuerdo a que saben – dijo Draco acercándose y acorralándola otra vez, su nariz rozaba sus mejillas y sus respiraciones se mezclaban mientras él le hablaba al oído – me dejas recordar? – y miraba a los ojos.

-Detente – dijo Hermione

-¿Cómo?... – respondió Draco.

-Detente o no respondo de mi – dijo la leona.

-Bueno tomare mis riesgos – dijo Draco pero antes de que la llegue a besar, ella lo cogió del cuello de la camisa y lo bes como nunca antes lo había echo, pasaron minutos entre besos, caricias y abrazos cuando pronto Hermione dijo _ No me has dicho que misión tenías ayer.

-Protegerme – dijo el rubio.

-De quién? – pregunto Hermione.

-De ti – dijo Draco – de ti Hermione.

- De mí? Y porque? – pregunto la gryffindor

-Porque Tellawey me predijo esto – dijo Draco abrazando a Hermione.

-Se mas especifico por favor –dijo Hermione dándole besitos en la nariz

-De esto, de lo que estamos haciendo ahora, de lo que sentimos y de lo que haremos – dijo Draco besándola en la frente – yo no quería aceptar lo que ya sabía muy en el fondo de mi corazón; pero ese beso…

-Si ese beso del que no se repetirá… recuérdalo –dijo Hermione sentándose en las pernas del rubio.

-Sí; porqué nunca más volveré a besar esos labios – dijo Draco abrazándola.

-Si bueno las promesas se rompen – dijo Hermione – porque no intentar iniciar algo juntos.

-Ya la rompimos y ese “algo” ya lo iniciamos nena en esa pista de baile – dijo Draco volviéndola a besar siendo presenciado por una profesora de cabellos alborotados y anteojos brillantes que sonreía de lado – le dije a Severus que logaría que Malfoy y Granger se unan, gane 10000 galeones ¡soy rica! – dijo ella mientras se desvanecía por uno de los pasillos de aquel tren.

FIN

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