PET PEEVE

"El alcohol provoca el deseo, pero frustra la ejecución"
William Shakespeare



Jacob POV

"Definitivamente soy masoquista

No hay otra palabra que me pueda describir mejor que ésta.

¿Qué? ¿Acaso soy estúpido?

Ah sí, lo soy"…

¡Bien! Lo que me faltaba, se supone que no debería de entrar en pánico. ¡Vamos!, sólo me ausenté un año, ella no pudo haber cambiado mucho... después de todo es de mi torpe Bella de la que estamos hablando. Lo peor que puede haber pasado, es que con la suerte que tiene haya tenido un accidente durante mi ausencia ¡No!, ¡ni pensarlo!

Además, la dejé en manos del chupa sangre y el grandulón.

"Ese chupa sangre es tan estúpido…

Y pensar que estuve a punto de pedirle su ayuda".

Golpeé el timón de mi carro con rabia, recordando la última ves que la vi…

Flash Back

- Estás muy callado – dijo Bella, descansando una mano sobre mi mejilla – ¿te encuentras bien? – "¡Por qué rayos iba a estar bien! Estaba a punto de cortar con ella… ¿acaso podía estar bien sabiendo eso?" Pensé mientras soltaba un suspiro de frustración… "¡Vamos sé hombre!"

- Bella… - no podía articular ni dos palabras juntas al ver que la angustia pasaba a reemplazar la preocupación que momentos atrás había visto en su precioso rostro

- Entonces era verdad… - dijo mientras salía a la terraza y se apoyaba en el barandal, dándome la espalda - por qué no me lo dijiste… - dijo aún sin mirarme. Nos quedamos callados por minutos que parecieron eternos…

- Hay veces en las que es mejor ignorar ciertas cosas Bella - dije acercándome a ella…

- Entonces esperabas a que despertara un día y que me diera con la sorpresa de que mi queridísimo novio había partido a Dios sabe dónde… - dijo volteándose para enfrentarme toda furiosa… - que considerado de tu parte amor…

- Demonios… yo lo siento…. Es que… ¡mierda! - no sabía cómo explicárselo. No quería que sintiera lástima por mí, ni mucho menos que sufriera conmigo… "¡maldición, de todas maneras la estas haciendo sufrir!"…

- Para que diablos has venido sino vas a terminar conmigo – dijo toda crispada…

- Yo no quería dejar las cosas así Bella – gemí, jalándome los cabellos por la frustración que sentía. "La quería maldición, y estaba a punto de dejarla"…

- Entonces solo dilo y lárgate – dijo volviéndome a dar la espalda. Sacudí la cabeza con resignación…

- Yo te quiero Bella… - dije volteándola para que me mirara. Pequeñas lágrimas rebeldes luchaban por salir de sus preciosos ojos para cuando dijo…

- ¿Entonces por qué me haces esto? – ya no pudiendo ocultarlas más… nos miramos durante largos segundos bajo el cielo estrellado aguantando la respiración.

- Me creerías si te digo que estoy sufriendo una enfermedad terminal – ella puso los ojos en blanco, pero aún así seguí - … y tengo que ir a hacerme algunos tratamientos a otro país – era una verdad… a medias… pero esperaba que ella pudiera captar la idea.

- Jacob – dijo a manera de advertencia, mientras me miraba con preocupación. Esa era mi chica, siempre tan perspicaz…

- Bella, no has tenido alguna vez un secreto que no hayas podido decir, uno que si lo sueltas terminarías lastimando o amarrando a ti a muchas personas… - dije sosteniendo su rostro para que me mirara – no quiero hacer eso contigo Bella… No quiero lastimarte…

- Pero me lastimas ocultándome cosas – dijo mientras le limpiaba un par de lágrimas que luchaban por salir.

- Lo sé… y no sabes como me maldigo por dentro - apoyé mi frente a la suya. Sabía que después de esto no tenía derecho a pedirle nada, pero mi parte egoísta imperó sobre todo – necesito que confíes en mi… necesito que me des un tiempo. Sé que no tengo derecho a pedírtelo pero yo no quiero irme dejando las cosas mal entre nosotros. Te quiero Bella Swan, pero no puedo decirte el por qué me voy… necesito que confíes en mi y no preguntes… Si Dios quiere, habrá el momento en el que yo pueda responder a cada una de tus dudas… Sólo te pido que no me olvides… porque yo nunca lo haré.

Fin del Flash Back

Bella había sido muy comprensiva. ¡Claro! Después de haberme corrido a escobazos de su casa y haberme dicho hasta de lo que me iba a morir, logró disculparme algunos meses después.

Lamentaba no haber podido ser sincero con ella ese día, un mes atrás me habían diagnosticado una rara enfermedad, melanoma uveal, por la cual me estaba quedando ciego

"¡Menuda suerte la mía!

Ni siquiera sabía pronunciar bien el nombre"…

Los doctores me habían asegurado que con algunos buenos tratamientos, cuidados intensivos y después de la operación, no perdería la vista. "Sí claro, nada más"…

Pero todo eso implicaba que tendría que ir a hospitalizarme a una clínica privada en Londres. Había estado pensando en decírselo a Bella, pero sabía que ella sufriría conmigo, y no quería verla pasar por todo esto si es que las cosas no llegaban a salir bien. Sé que soy el estúpido más grande del mundo… pero… ¿qué más podría haber hecho?

Pocos estaban enterados de lo sucedido. Entre ellos el grandulón que Bella tenía por amigo y mis padres. Pero necesitaba estar seguro de que Bella no haría ninguna tontería en mi ausencia, y Emmet era perfecto para eso… después de todo era el único que se había detenido a escucharme, en medio de golpe y golpe que me había estado dando.

De eso hace ya casi un año. La operación había sido todo un éxito… y ahora estaba aquí en New York. Tratando de retomar lo que había dejado, o por lo menos… tratar de arreglar bien las cosas con ella. Porque a pesar de que me perdonó y que volvimos a ser amigos, manteniéndonos en contacto… sabía que lo ocurrido ese día, era un tema espinoso.

Ya eran más de las 9 y yo aún seguía estacionado fuera del local donde se llevaba a cabo esa estúpida fiesta. El grandulón me había dicho que Bella estaría aquí, pero estaba demasiado ansioso como para poder moverme…

"Vamos ya hace un tiempo se llevó tu corazón…

Qué más puede tomar de ti.

Muévete tu culo Jacob Black"…

Tuve que arrastrarme en medio de tanta gente. La verdad no conocía a nadie. A lo lejos pude divisar a los padres de él chupa sangre, conversando con quien parecía ser… ¿la adivina?...

"Genial, al parecer todos los hijos pródigos estaban volviendo"

La adivina estaba colgada del cuello de un tipo con cara de sufrimiento… "Debe ser su próxima víctima"… pensé mientras comenzaba ha buscar a Bella en medio del gentío, pero no la encontraba. Ni siquiera estaban el grandulón o el estúpido del inmortal…

Estaba por darme por vencido para cuando la vi salir de un pequeño salón.

"Maldición… esta preciosa.

Jacob, las hormonas".

Pude ver cómo varios hombres volteaban a verla, pero ella no notaba lo que su presencia causaba en ellos, estaba demasiado metida en sus pensamientos refunfuñando por lo bajo. Era raro, Bella era despistada pero tampoco tanto… parecía que estuviera huyendo… pero de qué… me acerqué a ella para llamar su atención, pero al estar tan concentrada en mirar por dónde pisaba no me vio venir y terminamos chocando.

- Al parecer no puedes resistirte a estar entre mis brazos verdad Bells – "¡mierda! No tenía pensado decir eso… eres un imbécil Jacob Black".

Pude sentirla tensarse mientras escondía su cara en mi pecho, comenzando a susurrar cosas como… Tonta Bella, siempre tan torpe…

- Vamos Bells, tan feo no soy – dije apretándola más a mi… no cabía en mi de la felicidad que sentía al verla de nuevo, sin poder controlarme más, la levante del suelo comencé a darle vueltas.

- ¿Jacob? – preguntó aún sin mirarme…

- ¡No! Superman – dije soltando una sonora carcajada por la cara de susto que puso cuándo por fin se digno a mirarme…

- ¡JACOB! – gritó toda emocionada colgándose de mi cuello, mientras me abrazaba y besaba en cada una de mis mejillas…

- Si cada ves que me vaya me vas a dar bienvenidas como ésta… entonces estoy dispuesto a ausentarme más seguido – dije riendo de felicidad… la había sentido volverse a tensar para luego pasar a relajarse rápidamente… "Estúpido Jacob, tenías que mencionar ese tema"… para distraerla la apreté más a mi y comencé a darle vueltas en medio de risas nerviosas…

- SUÉLTALA CHUCHO – "Maldito chupa sangre inoportuno"…

Bella POV

¿Qué hacía Jacob aquí? Bueno, luego tendría tiempo de preguntárselo. Ahora lo tenía que hacer, era parar lo que parecía sería la tercera guerra mundial…

- Y por qué tendría que hacerte caso chupa sangre – dijo bajándome al suelo, pero aún manteniéndome entre sus brazos…

Pude ver cómo Edward apretaba los puños y avanzaba amenazadoramente.

- Sólo te lo repetiré una vez más perro – dijo agarrándose el puente de la nariz – ¡suéltala! – dijo ahora jalándome a su pecho, reteniéndome de manera protectora entre sus brazos.

- Veamos inmortal, no veo tu marca personal por ningún lado – dijo Jacob volviéndome a jalar a su lado, mientras Edward esbozaba una sonrisa de suficiencia…

- Eso tu…

- ¡Basta ustedes dos! – lo interrumpí, nerviosa por lo que haya querido decir.

Me solté del agarre de Jacob. Mientras trataba de recuperar el control al ser consiente del escándalo que estábamos armando… respiré un par de veces más y comencé a andar, tras darle una mirada envenenada a cada uno...

- Bella… – dijo Jacob tratándome de seguir…

- A dónde vas… - terminó la frase Edward… me volteé a encararlos, y pude ver la vacilación en los ojos de ambos al verme tan furiosa.

- A un lugar en donde pueda estar alejada de ustedes ¡par de imbéciles! – grité toda histérica… mientras a mis espaldas escuchaba la escandalosa risa de Emmet sobre el murmullo de la gente.

Edward POV

"¡Genial!, lo que me faltaba"…

Para variar, si las cosas ya de por si estaban más que complicadas entre Bella y yo. Resulta que ahora el perro de su ex decidió volver. Ahora Bella estaba enfadada conmigo, y no era para menos. La había vuelto a besar y sin motivo alguno… "Definitivamente algo estaba yendo mal, se supone que tengo novia, y ¿termino besando a mi mejor amiga?... ¿qué diablos me esta pasando?"... lo peor era que me había sentido celoso cuando la vi reír feliz en los brazos del chucho ¿acaso no había estado molesta momentos antes? ¿Tan rápido le cambió el ánimo al ver al chucho ése?...

- Supongo que ya debes de estar contento verdad chupa sangre – dijo el estúpido de Jacob sacándome de mis pensamientos – ¿no te habías podido quedar en tu sarcófago?

- Muy gracioso de tu parte pulgoso – dije gruñendo por lo bajo girándome a enfrentarlo. "¿Por qué diablos no se quedó en donde sea que se haya ido?"

- Me extrañaste eh, yo se que si – dijo riendo con sarcasmo.

- Ya quisieras… - dije avanzando hacia él, hasta que sólo nos separaba un metro de distancia – qué paso, ya ni en Londres te quieren tener…

- Vine por lo que es mío chupa sangre – tras escuchar esto no pude dejar de tensarme. "Acaso pensaba llevarse a mi Bella… ¡SOBRE MI CADAVER!"

Sentí como la furia pasaba a ocupar cada uno de mis sentidos. Sus palabras me habían afectado y él lo único que hacía era reírse…

- De qué diablos te ríes – dije fuera de mí.

- Bella… Bella estaba furiosa contigo – dijo en medio de risas - eso sí que es nuevo…

Sentí como un balde de agua fría me caía encima. Nosotros nunca peleábamos, y si lo hacíamos siempre solucionábamos las cosas a tiempo, no podíamos estar enojados el uno con el otro. Pero ahora era diferente, había metido la pata dos veces en un solo día. Y lo peor era que me había comportado como un estúpido… "¡Vas a tener que arrastrarte para que te perdone!"...

- Ya debes de estar contento verdad chucho… - dije tomándolo de la solapa al ver que aún no dejaba de reír…

- Hey, ustedes dos, par de estúpidos – dijo Alice furiosa llamando nuestra atención.

Maldición, otra ves nos habíamos olvidado que teníamos audiencia.

Al voltear vi a toda mi familia junto a mis amigos que nos miraban con cara de desaprobación. Claro, todos menos Emmet que me levantaba los dedos desde atrás de Rose en forma de aprobación.

- Edward, suelta a Jacob – dijo mi madre tomándome por el hombro.

- Pero mamá… - dije volteándola a ver con reproche. Ella solo me miró de manera desaprobatoria y retiró su mano.

- Jacob querido – dijo mi madre saludándolo cariñosamente.

Emmet comenzó a reír histérico al ver la reacción de mi madre…. "O sea ¿a mi me reprende, y a él lo festeja?...YO SOY SU HIJO"… miré con cara de perplejidad a mi madre mientras esta estrechaba a Jacob entre sus brazos. Tuve que darle un golpe a Em para que se callara.

- Auch Eddie, eso dolió – dijo sobándose la nuca para luego comenzar a sonreír y dirigirse a dónde estaba Jacob con mis padres – Hey Jake, qué tal – dijo estrechándole la mano.

- Emmet – dijo el perro devolviéndole el saludo, y sonriéndole en confianza. "¿qué diablos me estoy perdiendo?"

- Edward… – dijo Tanya tomando mi mano, y mirándome enfadada – que fue ese espectáculo amor… - todos voltearon a verme.

- Yo… este – no sabía qué decir. A ver… "Lo siento cariño, lo que sucede es que me sentí celoso al ver a mi mejor amiga con su ex y no me pude controlar. Ah verdad, se me olvidaba, la terminé besando. Por segunda ves"… Fui sacado de mi estupefacción por la risa de Jacob.

- ¿Amor?... el chupa… él es tu amor… - dijo dirigiéndose a Tanya – vaya, esto sí que es una sorpresa – dijo susurrando…

- Y tú quien eres – dijo mi novia dirigiéndose de manera despectiva al perro.

- Jacob Black… el novio de Bella – dijo el perro saludándola con una reverencia.

- Su Ex dirás – dije yo gruñendo…

- Si, si… da igual…. – dijo Jacob volviendo a reír al ver la cara de perplejidad de Tanya.

- ¿Jacob Black? ¿Black? – dijo mi novia con la boca abierta – ¿el heredero del consorcio de hoteles Black?...

- Ah, eso, bueno… si – dijo algo incómodo el perro.

Yo comencé a bufar por lo bajo. Ahora lo que me faltaba era que mi queridísima novia esté impresionada del chucho.

- Como si fuera la gran cosa – dijo Rose fastidiada. Todos volteamos a verla ya que no habíamos notado su presencia.

- ¿Rubia? – dijo Jacob asomándose para verla mejor, mientras esbozaba una sonrisa de autosuficiencia…

- Ustedes se conocen – dijo Emmet parando de reír de golpe y colocándose al lado de Rose en menos de un segundo, tomándola de manera protectora.

- Por desgracia… - dijo Rose mirándolo con desprecio. "¡Genial, por lo menos tengo una aliada!"

- Ustedes son… - comenzó a preguntar Jacob.

- Novios – respondió Emmet, sonriendo a más no poder mientras Rose rodaba los ojos.

- Quien lo diría – dijo Jacob arrugando el ceño – sabes lo que dicen cuando te involucras con una rubia Emmet – dijo el perro comenzando a reírse, mientras a Emmet se le iluminaban los ojos y comenzaba a negar…

- Oh, no empieces perro, porque no respondo – dijo Rose levantando el puño y acercándose amenazadoramente…

- Prometo que ésta si no la sabes…. – dijo Jacob escondiéndose tras de Esme.

- ¿Sabes cuál es la ventaja de tener como novia a una rubia? – todos negamos a la pregunta del perro – Puedes estacionarte en lugares para discapacitados.

- Ya me lo sé chucho… – dijo Rose tratando de acercarse a Jacob que se ocultaba tras Esme mientras soltaba sonoras carcajadas, pero no pudo hacer mucho ya que Emmet la estaba reteniendo por la cintura – te voy a matar – comenzó a gritar tratando de soltarse de Emmet…

Pude ver cómo mis padres y Jazper trataban de ocultar la sorpresa, Alice reía por lo bajo, Tanya miraba con desaprobación a Rosalie, mientras yo sólo deseaba que Emmet soltase a Rose para que ella se hiciera cargo del chucho.

Bella POV

"Malditos zapatos, maldito vestido, maldita fiesta, maldito beso, maldito Edward, maldito Jacob… ¡maldición!

Por qué todo tenía que ser tan…doloroso y complejo.

Claro, lo de doloroso era por los zapatos que me estaban matando y el vestido que no me dejaba desplazarme rápido…

Lo de complejo, por el par de tarados que había dejado tras de mí.

Primero Edward con sus dudas y besos… que lo único que hacía era confundirme más…

¿Qué cree? Que nuestra amistad puede incluir un: "toma lo que quieras, cuando quieras, sin compromisos"

Y ahora Jacob… no podía negar que estaba contenta de verlo, pero… maldición, por qué tiene que ser todo tan confuso"…

Comencé a andar a zancadas en medio de toda la gente. Varios hombres trataron de detenerme en el camino pero los evadí olímpicamente. En un dos por tres ya estaba sentada frente a la barra…

- Dame un coñac – dije furiosa al Barman

- Pero señorita – yo rodé los ojos al ver la vacilación en el barman…

- Soy mayor de edad… ¿quieres ver mi identificación? – dije con sarcasmo

- Yo no lo decía por eso… - dijo incómodo el muchacho…

- Bueno no importa, tu sólo sírveme lo más fuerte que tengas – dije sintiéndome algo culpable por el chico.

Cuánto tiempo estuve ahí, no lo sé, lo que sí sabía era que aún no había acabado mi primer vaso, ni siquiera había empezado. Se me daba espantoso el tomar y esta bebida era horrible…

- Bells – escuché que llamaban tras de mi…

- Lárgate – le dije furiosa a Jacob.

- Pero si recién acabo de llegar – dijo haciendo caso omiso de lo que le dije mientras se sentaba en la banca continua a la mía y se tomaba mi trago de un solo trago.

- Oye eso es mío… - dije molesta por lo que había hecho.

- Corrección, era tuyo… - dijo sonriéndome coquetamente. Yo comencé a levantarme para abandonar el lugar cuándo el me tomo del brazo.

- Bella discúlpame – dijo girándome para verme – yo… me comporté como un estúpido… Yo… lo siento – dijo haciéndome un puchero – ¿me perdonas?

- Jacob – dije soltando un suspiro.

- Por eso te quiero – dijo levantándome en medio de un abrazo, mientras reía…

"Me quiere"… pensé. Era extraño, pero me había tensado tras estas palabras…. "No seas paranoica, ustedes siguen siendo amigos"…Talvez en otra ocasión mi corazón hubiera dado un brinco por esta confesión, pero ahora solo me había hecho sentir culpable… "¿culpable? Estas pensando estupideces Bella Swan"…

- Jake ya bájame – dije empujándolo un poco para que me soltara – yo no he dicho que te voy a perdonar – el que pasó a rodar los ojos ahora fue él, mientras yo reía de su reacción.

- Oh Bells, eres cruel – dijo haciéndose el dolio…

- Que infantil que eres – dije golpeándolo en el hombro. Cómo había extrañado a Jacob y sus ocurrencias. Realmente estaba muy contenta de tenerlo conmigo.

- Si claro, y tu eres tan madura que ya te tengo que ir haciendo reservaciones en el asilo – me dijo acomodando un mechón tras de mi oreja - ¿Sabes que eres la abuelita más adorable y sexy que he conocido?

- ¿Abuela? – dije yo enarcando una ceja y él comenzó a reír a carcajadas – supongo que eso me da más puntos a mi favor… pero… ¿abuela?

- Sí… y sexy… - dijo guiñándome un ojo mientras yo me ponía de los mil colores.

- Estas loco – dije comenzando a reír por sus ocurrencias… mientras él me rodeaba con uno de sus brazos…

- Sabes, esta no son horas como para que alguien de tu edad esté despierta – dijo tomando mi bolso de la barra – te ves cansada así que te voy a llevar a tu casa.

- Eres lo suficientemente mayorcito como para tener permiso de conducir – dije tomándole el pelo.

- Sí… además si voy bajo la supervisión de un adulto no tengo problemas – dijo el dándome una de sus encantadoras sonrisas.

Sé que no esta bien que me vaya de esta manera, dejando las cosas inconclusas con Edward, pero la verdad era que no deseaba enfrentarme a él en estos momentos. Uno porque estoy segura de que ni siquiera él sabe por qué me beso. Y dos, porque ni siquiera yo sé por qué le correspondí. Todas las cosas que sentí me están comenzando a abrumar… no es lógico que empiece a sentir algo así por mi mejor amigo. Ni siquiera se explicarlo con palabras… simplemente sé que es diferente a como me sentí con Jacob…

En parte creo que es porque Ed es mi mejor amigo, pero no es lógico que reaccione así a sus estímulos…

"No es lógico… y lo que no es lógico no esta bien… ¿verdad?

El ahora tiene novia y yo solo soy su mejor amiga.

Y es así como siempre va a ser"…

Edward POV

Tuve que aguantar lo que parecieron horas de reprimendas por parte de Alice y mi madre. Ambas estaban molestas por mi comportamiento. La primera porque le estaba arruinando la noche a Bella y la segunda porque no me estaba comportando como el caballero que ella educó. Y por si no fuera menos, Tanya insistía en que nos fuéramos de la fiesta porque estaba cansada.

- Amor, ya vámonos – dijo tomándome del brazo.

- Tanya, yo aún me tengo que quedar – dije rodando los ojos – soy uno de los organizadores de la fiesta por si no lo recuerdas – dije algo frustrado. La verdad era que aún no me quería ir. Necesitaba ver a Bella.

- Pero yo ya estoy cansada – dijo haciéndome un puchero – que tal si vamos y… - pero la detuve.

- Porque mejor no le pido a mis padres que te lleven a mi apartamento, ya que aún no te dan las llaves del tuyo cariño – dije acercándonos a Carlisle, mientras ella trataba de detenerme.

- Carlisle ya se retiran – dije al ver que mi madre estaba tomando su bolso…

- Si hijo, ocurre algo – dijo Carlisle al ver la molestia de Tanya.

- Quería saber si pueden llevar a Tanya a mi departamento para que pueda descansar – dije – yo aún me tengo que quedar a despedir a todos los invitados.

- Oh claro – dijo mi madre – vamos querida… debes estar muy cansada de tanto alboroto - vi como Tanya sonreía de manera forzada, para luego mirarme molesta mientras tomaba su bolso y salía junto a mis padres.

"Bien, ahora era un problema más a la lista.

Ya trataría de solucionar eso luego".

Estuve dando vueltas por todo el club pero no daba con Bella, ya cansado me dirigí a la barra donde se encontraban Jazper y Emmet tomando.

- Han visto a Bella – pregunté ni bien llegué a su lado.

- Si… - dijo Jazper dándole un sorbo a su bebida, mientras Emmet se movía inquieto en su sitio y miraba distraídamente a la puerta bufando por lo bajo.

- Y… - dije tratando de apurar su respuesta. Pero el sólo se limitó a beber de su trago, mientras Em me señalaba a la puerta algo fastidiado.

Algo me decía que no volteara, que era preferible que me quedara con la duda. Pero como siempre no hice caso.

Mi Bella se estaba yendo del brazo con Jacob, riendo como si no hubiera pasado nada momentos atrás… "Qué diablos… a él lo perdona así como así, y ¿yo?.. ¡Demonios!... ¿a dónde diablos se están yendo?"

Quise darles el alcance pero fui detenido por Jazper.

- Sea lo que sea que estés pensando hacer – dijo serio – no lo hagas. Creo que suficiente escándalo le has hecho por hoy - Emmet comenzó a mirarnos inquietos del uno al otro, mientras intentaba levantarse…

- A dónde crees que vas… - le dijo Jazper amenazadoramente.

- Voy a despedirme de Bella – dijo como pidiendo permiso. Mientras Jazper negaba con un dedo.

- Pero… - volvió a recriminar Emmet mientras se volvía a sentar en su banca refunfuñando por lo bajo.

- Lo vas a apoyar – le pregunté ácidamente – Bella se esta yendo con ese imbécil…

- Ella esta furiosa contigo – dijo Jazper explicándome como si fuera un niño - sólo empeorarías las cosas – "bueno eso era verdad", pensé - Porque no le das un poco de tiempo para…

- Quieres que me quede cruzado de brazos mientras ella se va con el chucho a sabe Dios dónde – dije todo furioso tratando de soltarme del agarre de Jazper. Y Emmet volvía a moverse inquieto en su banca.

- Quieto Emmet… - dijo a manera de advertencia. Para luego volverse a mí.

- ¿Crees que estoy contento viéndola irse con ese tipo? Sé que recién conozco a Bella… pero créeme que en este corto tiempo, la he llegado a querer como una hermana – dijo frustrado – estoy tan molesto como tú y Em… pero estoy atado de manos al igual que ustedes – comenzó a mecerse el pelo de manera frustrada – Alice me amenazó… y Rose, a pesar de que lo odian… van a dejar que Bella decida qué hacer… Así que será mejor que se calmen.

Me quedé parado ahí, sin saber que decir… sabía que Bella aún estaba furiosa conmigo y si iba detrás de ella, ¿qué le iba a decir?, no había pensado en un plan del por qué de mi actitud, ni siquiera me había detenido a pensar en mis acciones, sólo me había dejado llevar… y al verla de nuevo con el chucho, lo único a lo que me limitaría a hacer sería discutir con el perro y empeorar las cosas entre Bella y yo. Pero me daba tanta rabia verla irse con ese chucho. Él la había abandonado hace un año, quién me aseguraba que no lo iba a volver a hacer ahora…

"Vine por lo que es mío chupa sangre"…

Se volvía a repetir esa frase en mi cabeza. Como una sentencia de muerte…

- Vamos Edward – dijo Emmet jalándome a la barra, mientras que yo sentía que miles de piedras se volvían a posicionar en mi pecho imposibilitándome el respirar.

Las horas pasaban y nosotros aún seguíamos en la barra del club, arrasando con todos los tragos habidos y por haber. Alice y Rose se habían ido molestas por el espectáculo que había armado, jurando que se las cobrarían de alguna manera… "tendría que tener cuidado, ambas son peligrosas"… ahora sólo éramos tres hombres preocupados frente a varias botellas de whisky, coñac, vodka, ron, pisco, tequila, etc…

Jazper POV

Estaba metido en serios problemas. Ahora qué iba a hacer con este par de ebrios. Llevaban tomando desde que las chicas se habían ido y eso era decir poco… "yo debería estar en estos momentos con mi Alice, acurrucados bajo las sábanas, continuando con nuestra fiesta privada. Pero no, mi novia me había dejado a cargo de este par de depresivos… y lo peor era que solos se complicaban la vida. Bueno, tendrían que arrastrarse, humillarse, implorar clemencia, pero preferible eso a que las chicas los apartaran de sus lados… eso hubiese hecho yo en su lugar".

Por más que insistía en que dejaran de tomar era imposible quitarles las botellas de las manos. Ya cansado le volví a insistir a Emmet para irnos.

- Emmet ya suelta eso… - dije tratando de quitarle la copa de tequila que sostenía peligrosamente en una mano, mientras que con la otra se sostenía del hombro de Edward y nos miraba con cara de sufrimiento.

- Rose me odia… - decía compadeciéndose de si mismo - debí dejar que matara a Jacob - dijo moviendo su vaso de un lado para otro, como si tratara de alejar a un fastidioso mosquito.

- Ella no te odia… - dije palmeándole la espalda de forma consoladora – sólo esta algo molesta contigo. Se le pasará… - Emmet volteó a verme con los ojos llorosos y cara de cachorrito.

- Tú crees Jazper – dijo mirándome con esperanza mientras yo asentía y Edward bufaba frustrado.

- Se fue con él… - dijo Ed, renegando mientras botaba parte del contenido de su bebida al golpear bruscamente la mesa– se fue con él… - volvió a repetir. A estas alturas ya había perdido la cuenta de cuántas veces había dicho esa frase.

- Edward… - dijo Em acercándose a Edward mientras trataba de abrasarlo – nuestra Bella esta creciendo… esta muy cambiada… - dijo restregándose los ojos. Yo comencé a reír por lo bajo.

- Su Bella – dije señalándolos a ambos - está más que crecidita – dije riéndome al ver sus caras de asombro – creo que hoy todo el mundo se dio cuenta – estallé en risas al escuchar las maldiciones que comenzaron a soltar cada uno – lo que me sorprende es que después de tantos años hayan venido a darse cuenta.

- ¡NO! – dijo Edward furioso – yo siempre lo supe… siempre – volvió a susurrar - es sólo… es… que… ella es mi mejor amiga – dijo esto último como tratándose de convencer a si mismo - Bella es hermosa… es preciosa – dijo esto último como un suspiro, mientras nosotros sólo asentíamos a esa verdad.

- Vamos chicos… - dije tratando de moverlos ya que aún seguían abrazados – muévanse…

- No quiero – dijo Emmet, abrazando a Edward con más fuerza – Rose me va a hacer dormir en el mueble… - dijo haciendo pucheros….

- Mejor eso a que te dejen dormir en la calle – dije yo, ayudando a Edward a librarse de su abrazo.

Tuve que hacer maravillas para meter a ambos en el carro de Edward ya que Alice se había llegado mi carro, y Rose el de Emmet. Si no se me caía uno, se me caía el otro. Al final, decidí pedir ayuda al personal de limpieza que ya nos estaba apurando para poder cerrar el local. Esta había sido la noche más larga de mi vida, pero no podía negar que me había divertido.

Edward POV

Mi cabeza me daba vueltas y esa sensación de malestar no me dejaba tranquilo. Ni siquiera aún parado frente a la puerta de mi apartamento.

- Cuales son las llaves – me dijo Jazper algo cansado, yo solo me limité a señalarlas.

Estaba por abrirla pero no fue necesario, la puerta se había abierto de par en par. Lo primero que pude apreciar fueron unas piernas muy bonitas… "no tanto como las de Bella que eran largas y esbeltas"… estas en cambio eran más bronceadas y rechonchas… comencé a reírme de mi pensamiento. Fui subiendo la mirada mientras apreciaba lo que parecía era el final de un pequeño traje de seda que se adhería de manera exagerada a sus curvas… "a Bella se le hubiese visto mejor"… volvía pensar. El traje era demasiado pequeño para mi gusto, se podría decir que hasta vulgar. Mostraban sus senos de una manera exagera…. "Son demasiado grandes"… me volví a repetir…"los de Bella son perfectos"… "Bella"… "mi Bella"… "mi amiga Bella"… comencé a repetirme mientras entraba en trance al vislumbrar su rostro. Su hermosa sonrisa… esa que sólo tenía para mí… esa sonrisa traviesa que me encantaba… "mi Bella"…seguí subiendo en mi inspección y me lleve una gran decepción…

"No Edward, decepción no

Es sólo tu novia"…

- Amor… - dijo Tanya tratando de cubrirse más al ver que no estábamos solos. Yo sólo me limité a mover la cabeza en saludo mientras me abría paso a la sala. Pude escuchar a lo lejos cómo Tanya despedía a Jazper… Espero que me haga caso y se lleve el carro… no iba a dejar que se fuera a pie después de lo que había hecho por nosotros…

- Ahora si Edward Anthony me vas a explicar qué diablos fue el show – dijo tirándo la puerta y acercándose de manera amenazante a mi, mientras yo sólo me dejaba caer sobre el mueble y me sostenía la cabeza con las dos manos.

- Tanya no grites… - dije sintiendo que la cabeza me comenzaba a zumbar.

- Cómo quieres que me ponga… - dijo caminando de un lado a otro – querías que te recibiera con los brazos abiertos después de la escena que le montaste a tu amiguita… porque déjame decirte que parecen cualquier cosa, menos amigos… - pude sentir cómo las piedras en mi pecho volvían a hacer acto de presencia – Edward mírame cuando te hable…

- Tanya… - dije suspirando por lo bajo – lamento lo de hoy. Tienes que entender que Bella es como una hermana para mi… yo…

- Emmet también es su amigo y no reaccionó como tú… - dijo furiosa.

- Lo hubiera hecho si hubiera tenido la oportunidad – dije a manera defensiva. Mientras ella sólo me miraba con suspicacia.

- Edward… - dijo queriendo volver a pelear, pero yo ya estaba cansado. Cansado de sus reproches, cansado de que me quisiera controlar de esta manera, cansado de todo… nunca pensé que mantener una relación sería algo tan complicado. Ya lo había intentado antes, y no había funcionado. En parte sabía que era mi culpa, nunca les había dado su lugar a las chicas con las que había salido. Siempre eran otras mis prioridades, entre ellas Bella… y ahora estaba volviendo a lo mismo.

Necesitaba tiempo para pensar. Necesitaba arreglar las cosas con Bella. Necesitaba arreglar las cosas con Tanya… pero sobre todo necesitaba deshacerme de Jacob. Pude ver la vacilación en el rostro de Tanya al ver mi semblante, y así como apareció, fue reemplazada por lo que parecía era determinación. En dos pasos acortó la distancia que nos separaba y se sentó a horcajadas sobre mí, levantando mi rostro para que la pudiera apreciar mejor.

- Edward – dijo atacando mis labios con furia – eres mío… ¿lo entendiste? – volvió acortar la distancia que nos separaba.

Yo sólo me limité a responder a sus besos. No tenía fuerzas para apartarla o era que tal vez no quería. Pero a pesar de todo, las piedras en mi pecho cada ves se hacían más pesadas, y sus besos ahora ya no me sabían tan bien… "¿qué diablos me estaba pasando?... necesitaba respuestas y las necesitaba ahora". Pude ver que Tanya sintió mi vacilación, y comenzó a intensificar más sus besos. Mientras sus ávidas manos volaban a mi cinturón para comenzar a jalarlo. Decidí ayudarla, mientras ella se levantaba y tiraba de su camisón de seda, arrojándolo a un lado del sillón dejándome a preciar su cuerpo desnudo. En un dos por tres ella se deshizo de mi pantalón y calzoncillos, mientras yo atacaba uno de sus senos y ella se frotaba contra mi miembro. Me empujó para que me recostara sobre el mueble mientras ella se volvía a sentar sobre mí mientras empezaba a frotarse, tratando de excitarme…

"Vine por lo que es mío chupa sangre"…

Pude sentir cómo el pulso se me detenía, y mi cerebro dejaba de procesar cualquier tipo de información… sólo limitándose a repetir esa frase….

"Vine por lo que es mío chupa sangre"…

Una ola de pánico comenzó a invadirme, y el alcohol comenzó a hacer sus estragos en mí. Tanya se comenzó a mover con más insistencia sobre mí, pero mi cuerpo ya no reaccionaba. Me comencé a sentir frustrado, y la recosté sobre el mueble, tratando de espantar esa fastidiosa voz…

"Edward"…

Esta ves fue la voz de Bella la que comenzó a resonar en mi cabeza. Mientras que yo trataba de contestar a los estímulos de Tanya, siendo en vano ya que mi mente y mi cuerpo estaban trabajando en sintonías diferentes.

"Edward… ¿Por qué?"

Comencé a frustrarme aún más, esa era la pregunta que yo me había estado haciendo. Por qué… por qué diablos estaba pasando todo esto… por qué diablos estaba besando ahora a Tanya si lo único que quería era estar con Bella… maldición.

Comencé a intensificar el beso, mientras intentaba por todos los medios a callar esas inoportunas voces. Al ver que no lograba concentrarme, Tanya me tumbo sobre el mueble para sentarse entre mis piernas, mientras me daba una mirada lasciva. No supe qué intentaba hacer, hasta que la sentí tomar mi miembro entre sus manos, mientras lo comenzaba a mover y masajear… tratando de estimularme. Pero… nada… maldición… nada… Edwarcito no respondía… parecía que no quisiera colaborar…

Ahora no sólo yo era el frustrado. Tanya se veía fastidiada. Nada de lo que hacía lograba hacer que mi querido amigo se levantara. Parecía como si hubiese entrado en estado de huelga indefinida… y nosotros no podíamos hacer nada para solucionarlo.

- ¡Mierda! – grite exasperado, sacándome a Tanya de encima para luego dirigirme a mi habitación soltando mil y un injurias a todos los dioses habidos y por haber, mientras Tanya se quedaba tras de mi resoplando de frustración.

Bella POV

"Jueves…

Detesto los jueves…

¿Por qué?

Es el día medio de la semana, puedo ver hacia atrás…

Y me encuentro con que el lunes, martes y miércoles pasaron demasiado rápido como para poder disfrutarlos…

Miro hacia adelante… y veo un espantoso viernes y sábado que no pasan lo suficientemente rápido para salir de la monotonía del trabajo, y un domingo que sólo me ofrece más cosas que hacer, pero en mi hogar…

Jueves….detesto los jueves…

Es el día en el que duermo poco, y vivo menos.

Como mucho… pero porquerías…

Y mi día todo se resume a trabajo, trabajo y más trabajo.

Pero hoy… especialmente hoy es cuando menos quería estar en el trabajo.

Jueves… cómo detesto los jueves"…

Los días habían pasado rápido, pero hoy prometía ser el jueves más largo de mi vida. Resultaba extraño que Edward no hubiese intentado buscarme en toda la semana. Lo más seguro era que estuviera más que entretenido con su noviecita, con quien para mi desgracia me la había cruzado reiteradas veces en la empresa…

Las pocas palabras que cruzamos fueron para hablar sobre el trabajo. Pero era extraño, nunca lo había visto tan frustrado y molesto. Hasta estaba ojeroso y algo descuidado, como si no hubiese podido dormir en días. Quise preguntarle en reiteradas ocasiones, qué le estaba pasando pero la inoportuna de su novia siempre venía a interrumpirnos.

Sentí que la puerta de mi oficina se abría y alguien carraspeaba para sacarme de mi inconsciencia.

- Edward – dije viendo quién era. El solo se limitó a sonreírme nervioso mientras se acercaba a mi escritorio rodeándolo hasta llegar a mi lado – ocurre algo – pregunté al ver que no decía nada…

- Quieres ir a almorzar conmigo – dijo hablando atropelladamente. Yo sólo me limite a observarlo… "Dile que no, seguro quiere hablar sobre lo del beso. Invéntale una excusa… lo que sea… pero dile que no"… empezó a gritarme mi conciencia.

- Tu noviecita nos va a acompañar – pregunté para lo cual él solo negó – entonces vamos – dije dándole mi mejor sonrisa la cual él correspondió… "estúpida Bella".

Me levanté olvidándome cómo había ido vestida. Llevaba un traje entallado. La falda me llegaba sobre la rodilla y se adhería con gracia sobre mis caderas, haciendo resaltar mi trasero. La blusa de seda se ceñía a mi busto, haciéndolo más llamativo aún por el escote que mostraba el inicio de mi busto. Mi cabello estaba recogido en un moño dejando sueltos pequeñas mechas rebeldes que caían sobre mi rostro. Ya no llevaba gafas… "según Alice, era el conjunto perfecto para ir a trabajar…yo sólo pensaba que los zapatos de taco alto me iban a matar algún día".

Pero todo pensamiento pasó a segundo plano cuando vi la cara de estupefacción de Edward cuando me vio completamente erguida.

- Estas… preciosa – dijo mirándome aún con la boca abierta. Yo solo le sonreí sintiendo que mis mejillas comenzaban a colorearse de un bonito carmín.

- Vamos… muévete don Juan – dije dándole una sonrisa traviesa, esa que el adoraba – tus artimañas no funcionan conmigo – el rodó los ojos y se acercó a mi en dos pasos.

- Lo digo en serio Bella – dijo colocando un mechón tras mi oreja, mientras el se sonrojaba… "¿EDWARD CULLEN SONROJÁNDOSE?... Definitivamente no fue buena idea dejar mi gafas"… - estas hermosa…

- Lo sé Cullen… lo sé – dije saliendo lo más rápido posible de mi oficina, escuchando tras de mi a Edward bufar fastidiado…

Nos subimos al volvo de Edward y durante todo el camino ninguno de los dos había dicho nada. El silencio que reinaba en el ambiente de por sí era cómodo. Había extrañado pasar tiempo con él a solas, sin la fastidiosa de su novia interrumpiéndonos. Aunque debería darle un poco de crédito al fin y al cabo… estos días me habían ayudado a dejar atrás el enfado que sentía cada vez que recordaba lo del beso. No pensaba reclamárselo, quería explicaciones pero no lo pensaba forzar. Sabía que en el momento en el que él se decidiera a hablar yo también tendría que dar respuestas, y no estaba segura de quererlo hacer.

Vi cómo que aparcamos fuera de uno de mis restaurants favoritos, La Puttanesca. Edward se bajo del carro y se dirigió a la puerta del copiloto para abrírmela dándome la mano para ayudarme a baja. Nos dirigimos dentro del restaurant en dónde ya nos tenían reservada una mesa especial…

- Veo que ya lo tenias planeado – le dije cuándo estábamos sentados uno frente al otro. El sólo se limitó a sonreírme y comenzamos a hacer los pedidos. No pasó mucho hasta que lo vi tensarse… "¡que diablos le pasa!"... y fue ahí cuando me di cuenta que el muchacho que nos estaba atendiendo miraba de una manera no muy disimulada mi escote.

- No se le ofrece nada más señorita – dijo tratando de parecer sexy – puedo ofrecerle lo que desee – me hubiera molestado si no hubiese escuchado a Edward gruñir de manera protectora. Fue gracioso, así que decidí jugar un poco con él…

- Uhmm… por ahora sólo deseo esto – dije sonriéndole coquetamente – pero cualquier cosa te paso la voz… - dije guiñándole un ojo, para lo que el muchacho se sonrojó y se fue todo emocionado a traer nuestros pedidos.

- Bella…. – dijo Ed de forma amenazante.

- Si cariño… - dije yo apurando mi copa de vino. El sólo se calmó y comenzó a mirar sus manos nervioso.

- Bella necesitamos hablar – dijo esto con un susurro, mirando sus manos cómo si fueran la cosa más fascinante del mundo

- Pensé que eso estábamos haciendo – dije tratando de oculta el nerviosismo que comenzaba a sentir.

- Bella…

- Si piensas disculparte por lo del beso – lo corté rápidamente – no tienes que hacerlo… yo ya lo olvidé... – pude jurar que se había lesionado el cuello por el movimiento brusco que dio al levantar su cara para verme

- ¿Lo olvidaste? – dijo más para sí que para mí – y Jacob tiene que ver en que hayas podido perdonarme tan fácilmente Isabella - yo sólo resople por lo bajo… "que diablos tenía este hombre con esa rara fijación por Jacob".

- No… Jake no tiene que ver en esto – vi cómo su cara se contraía por la amargura – es tu novia quien tiene que ver…

- Tanya… - dijo ahora nervioso – qué tiene que ver Tanya… - yo comencé a mirar mi copa. No sabía si contestar o no… "¿acaso no era obvio? El se quería disculpar por haberme besado, se sentía culpable de traicionar a su novia. Y yo solo iba a ahorrarle el sufrimiento"…

- Ella tiene que ver y mucho… - dije para mí – durante años he visto pasar a incontables mujeres, chicas de una sola noche, como las llamaría yo… pero ninguna permanecía el suficiente tiempo como para considerarlas especiales… sé que para ti esto era frustrante, aún así no me lo hayas dicho… - ahora comencé a mirarlo a los ojos, había confusión en ellos, y eso sólo me dio un sentimiento de melancolía - creo que hasta se los podría considerar material de exportación.- dije con algo de sarcasmo, tratando de aligerar el ambiente – hace poco… cuando Emmet me dijo que estaba saliendo con Rose… no pude dejar de sentirme triste pero a la vez feliz… ambos han sido las personas más importantes en mi vida, y aunque quisiera tenerlos amarrados a la pata de mi cama, ocultos del mundo para que ninguna otra mujer me los pueda quitar – comencé a mirar a la ventana, sintiendo que no podría seguir – sé que no puedo…

El silencio reinó entre nosotros… ninguno de los dos era capaz de decir nada. Pero sobre todo yo, no podía creer que le estuviera contando de mis miedos. Bueno parte de ellos…

- Bella… - dijo Edward tomándome de las manos…

- Déjame terminar – dije dándole una sonrisa forzada - sé que te debes sentir culpable por lo del beso, ya que si hiciste a Tanya tu novia… supongo que es por algo… - dije tratando de encontrar algún motivo – aunque yo no lo pueda ver… - dije sonriendo de lado, él solo rodó los ojos - no sé cuales fueron tus motivos para besarme… esas dos veces… Wow… fueron dos – dije como restándole importancia.

- Bella – trato de interrumpirme Edward…

- Sean cuales hayan sido tus motivos. No los quiero escuchar – terminé y él sólo se detuvo al ver mi decisión – no quiero explicaciones… sólo quiero que seas feliz… sea la Tanya u otra la chica que hayas elegido – comencé a sonreír con sinceridad.

Edward sólo permaneció en silencio para cuando nos trajeron la comida, ninguno volvió a hablar, cada uno metido en su pequeño mundo personal. Las palabras que había dicho me habían dolido en lo más profundo de mi corazón, pero sabía que era lo mejor… eso creía.

- Ed… - dije acariciándole el rostro – no has probado bocado…

- No tengo hambre – dijo apartando su plato.

- Oh ya veo… - sabía que algo le pasaba, pero no estaba segura de querer indagar en eso – te encuentras bien – "genial Bella, ¿no que no querías saber?"...

- No… en realidad no… - dijo para si mismo…

Edward POV

"No estoy bien… estoy pésimo…

¿Cómo quiere que esté bien?

Si sólo siento que estoy haciendo todo mal.

¡Soy un estúpido!

Por eso estoy mal"…

- Edward… - dijo mi Bella llamando mi atención – puedes contármelo si lo deseas…

¿Qué le iba a decir? Todos los discursos que tenía planeados se habían ido al tacho de basura cuando Bella me salió con todo esto de olvidar el beso y que Tanya aquello… qué le podía decir, si ni siquiera yo estaba seguro…

Hoy cuando la fui a buscar, lo hice porque ya no podía estar tanto tiempo sin verla. La extrañaba…

Sabía que aún no tenía una respuesta para el por qué la besé… pero tampoco esperaba que ella me absolviera de toda culpa… yo no me sentía culpable de engañar a Tanya… me sentía culpable de no estar el suficiente tiempo con Bella… de no haberle dicho que tenía una novia… me sentía culpable de besar a Bella y luego ir a mancillar ese beso perfecto, refugiándome en Tanya… de eso me sentía culpable… pero qué significaba eso… que significaba…

Necesitaba respuestas… y las necesitaba ¡ahora!

- Edward – volvió a llamar Bella… "Vamos… dile algo, lo que sea"…

- Tuve problemas con Tanya – "¿QUÉ? ¿Eres estúpido? Eso no"…

- Que tipo de problemas – dijo ella ya más atenta… "no se lo digas, dile que pelearon o lo que sea"…

- Estábamos en… eso… lo que tu ya sabes – Bella solo rodó los ojos, y retiró su mano de la mía como si ésta estuviera infectada - y…

- Y… - dijo apurándome a continuar. Sabía que a ella nunca le gustaba escuchar los por menores, pero trataba de quejarse lo menos posible cuando sabía que esto era inevitable…

- Y… bueno… yo… este… - dije mirando mis manos – nomefuncionó –dije lo más rápido posible.

La cara de Bella era para el recuerdo. Había entrado en shock y no era para menos, esto nunca me había pasado. Sé que este tema sólo era una escusa para ganar tiempo, pero no podía negar que era algo que me había quitado el sueño durante estos últimos días, esto y la mujer que tenía frente a mí, había estado tan preocupado y Tanya también, que de lo frustrada que estaba al no conseguir que mi cuerpo reaccionará, había decidido marcharse a su nuevo departamento a ver si con un poco de descanso Edwarcito decidiera colaborar…

- Tienes problemas eréctiles – dije ahora riendo al bordo de la histeria. Yo me levanté y fui a taparle la boca al ver que comenzaba a llamar la atención de las personas en las mesas continuas…

- Gracias Bella – dije con reproche, mientras la soltaba – creo que te han podido escuchar hasta en la China…

- Yo… lo… siento – dijo tomando aire entre risa y risa – es… solo… que… esto es nuevo… - dijo lo último dándome una mirada cálida. Me hizo una seña con su dedo para que me acercara más a ella, lo suficiente como para que sus labios rozaran mi oreja – estas seguro que eres tú el del problema…- pude sentir cómo su cálido aliento chocaba contra mi oreja y una pequeña risilla se escapaba de sus labios haciendo que éstos rozaran mi cara mientras se retiraba un poco más – tal vez… el problema es ella… y no tu… - pude sentir cómo todo mi cuerpo reaccionaba a sus palabras y a su cercanía… "El problema es ella"… poco a poco comencé a sentir cómo me apretaba el pantalón y tuve que volver a sentarme frente a Bella para que no viera lo que estaba causando en mí.

- A que te refieres… - dije tratando de concentrarme en otra cosa que no fuera en los labios de Bella…
- Ah… bueno, tu sabes – dijo guiñándome un ojo… "me quiere matar… eso es lo que quiere" – es la primera ves que te pasa. Lo más seguro es que se deba al stress, la chica tal ves no lo haga bien, o puede ser que hayas tomado algo… ¿sabías que el alcohol frustra la ejecución? – me dijo riendo coquetamente – tal vez sólo fue una mezcla de los tres…

Bueno… tenía razón… últimamente Tanya no me inspiraba a nada. Y estos días estuve tomando algo más de la cuenta. Especialmente ese día… iba a hablar, para cuando escuché sonar el celular de Bella y la vi responder…

- Hola Jake… - dijo mientras comenzaba a reír – no, claro que me gustaría….

- Ok, entonces a las 7, perfecto – dijo volviendo a reír – no, no voy a llevar andador… vas a llevar tu partida verdad, no quiero que me acusen de que te estoy corrompiendo – volvió a reír – lo que tu digas… bye

- Jake – dije enarcando una ceja… Ella sólo se limito a asentir y apurar su copa – se puede saber qué quería.

- Vamos a ir al cine… - definitivamente el almuerzo había acabado.

Bella POV

Me sorprendió que Edward no reclamara el hecho de que fuera a salir con Jacob. Al parecer ahora lo estaba tomando de una forma más madura. Bueno… sólo tal vez… lo mejor será que me mantenga alerta.
Jacob había pasado por mí antes de las 7. Siempre tan puntual. Había tratado de ir lo más casual posible, después de todo sólo estábamos yendo al cine. Así que me puse unos vaqueros algo ceñidos con un sweater verde con cuello en V, que dejaba ver el pequeño top que llevaba dentro. Y claro, los tacos, siempre con los benditos tacos…

- Bella, qué deseas ver… - la verdad no estaba muy animada, ninguna de las películas me convencían. Algunas eran muy románticas y hoy no estaba para eso.

- Que tal… ¿El Aro? – dije pensándolo un poco.

- ¿Segura?… Esa película es vieja Bells…- me pregunto.

- Sí… pero es un clásico… - dije mientras le hacía un puchero.

- Ok, ve por las golosinas y yo voy por las entradas… - me dijo dándome dinero que yo rechacé.

- No niño… yo pago esto…

- Bells – dijo Jacob tratando de intimidarme – yo te invité así que yo pago…

- No… a medias o nada – dije tomando mi bolso como estando lista para irme.

- Por qué eres tan cabezota… - dijo despeinándome un poco frustrado.

- Acéptalo, así me quieres… - dije sacándole la lengua y yéndome por los dulces.

¿Nunca han sentido como si las estuvieran observando sin que se dieran cuenta? Bueno así era como me sentía ahora frente a la cola de golosinas… "maldición, me estoy volviendo paranoica"… me repetía constantes veces.

- Señorita en qué la atiendo – me dijo un muchacho algo menudo, pero con una sonrisa encantadora…

- Oh, de me unos Hershey's , Dots, M&N, Jellybellys, palomitas las grandes por favor, nachos, muchos nachos – dije señalando cada cosa que pedía – y dos sodas por favor… - dije esto último dándole el dinero al chico que me miraba sorprendido.

- Disculpe la indiscreción… ¿pero todo esto es para usted sola? – dijo devolviéndome el dinero con una hojita con su número incluido – porque realmente se conserva muy bien para comer de esa manera…

- No esta sola… viene conmigo… - dijo Jacob pagándole por todo y quitándome su número de la mano.

- Hey eso era mío – le dije tratando de quitarle el papelito antes de que lo tirara a la basura… sólo por picarlo un poco… – además quedamos en que yo iba a pagar… - dije mientras Jacob me ayudaba con las cosas y me apresuraba para que entrara a la sala.

- En el momento en el que te pusiste a coquetear con ese tipo, perdiste el derecho de pagar las golosinas – dijo riendo por mi cara de sorpresa.

- Y quién invento esa absurda regla – dije yo…
- Yo… y no es absurda… - dijo riendo al ver mi expresión – ya va a empezar.

Creo que fue una mala idea escoger esta película. La sensación de que estaba siendo observada no había desaparecido en ningún momento y para colmo debía de mantenerme alerta ya que Jacob no perdía la más mínima oportunidad para abrazarme cada ves que me asustaba o intentar de intensificar cualquier contacto posible entre ambos.

- Cálmate Jacob – dije quitándome palomitas del cabello, en el momento que Samara comenzó a trepar por el poso, lista para atrapar a Racheal.

- Yo no te estoy haciendo nada – me dijo con reproche.

Volvimos a concentrarnos en la película. Estaba asustada, no lo podía negar. Así que ya cansada de apartar a Jacob, dejé que pasara su brazo sobre mis hombros.

- Auch – dijo sobándose la cabeza con una mano.

- Qué paso – dije yo preocupada…

- Me acaban de tirar una gaseosa... o algo parecido – dijo volteando a ver quién había sido.

- Yo no veo a nadie atrás – dije asustada ya que prácticamente estábamos solos en el cine.

- Esto es raro… - dijo Jake mientras nos volteábamos a seguir viendo la película.

Estaba escondiendo mi cara en el hombro de Jacob, en la parte en la que Racheal estaba corriendo al apartamento de su ex novio al ver que iba a llegar tarde a salvarlo ya que Samara había ido tras de él, cuando Jake me dijo…

- Vamos Bells… - dijo tomándome del mentón para que mirara – es la mejor parte… - pero ya no pude concentrarme en la película, nuestros labios estaban demasiado cerca. Nuestros alientos se mezclaban como una clara invitación para lo inevitable.

Y con música de fondo nos besámos, con el grito de Racheal resonando a lo lejos cuándo encontró el cadáver de su ex novio, demasiado tarde.

Fue extraño… no sólo escuche el grito de Racheal, me pareció escuchar una aterciopelada voz muy conocida, seguida del gruñido de mi oso favorito.

"¿Mi oso? ¿Una aterciopelada vos?"

Y así cómo empezó termino abruptamente al sentir cómo nos caía encima lo que parecía ser una lluvia de palomitas, caramelos y latas de soda…

"¡QUÉ! ¡Que diablos!"

- Deténganse – comencé a gritar escondiéndome tras la butaca.

- SUÉLTALA CHUCHO DEL DEMONIO… - grito Edward…

- Oblígame chupa sangre… -dijo Jake comenzando a lanzar el resto de cosas que aún quedaban en nuestra bandeja.

Pude asomarme lo suficiente para ver a Emmet junto a Edward lanzando lo que parecía era un arsenal gigantesco de bebidas y dulces… ¿acaso habían comprado toda la tienda?

- Bella muévete – grito Emmet, comenzando a lanzar lo que parecía era M&N

Maldición, no me había percatado. Alrededor de nuestros asientos había montículos de golosinas y bebidas regadas por todas partes, en un intento infructuoso de dar en el blanco.

"Eso explicaba esos extraños sonidos"…

- Jacob detente – dije tratando de persuadirlo. Pero se había tomado demasiado a pecho esta batalla.

- No – dijo furioso.

Por el rabillo del ojo pude ver cómo la gente salía espantada de la sala, tratando de cubrirse de la lluvia de golosinas.

En un intento de cubrirme, me trate de amarrar el cabello, pero tenía adherido a éste lo que parecía era caramelos, chocolates… y ¿nachos?...

"Oh, de ésta si que no salen vivos"…

Ahora yo también me había unido a la disputa. Con mi cabello no iban a jugar, Edward y Emmet Cullen. Ahora conocerían quién era Isabella Swan…


Un par de horas más tarde…

- ¿Aló? ¿Alice? – dije algo nerviosa – necesito que me hagas un favor… necesito que vengas por nosotros a la comisaría…


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